Cinco consejos para volver a estudiar a edad madura

E ir a la universidad por primera vez o regresar a ella

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Cinco consejos para volver a estudiar a edad madura

Cinco consejos para volver a estudiar a edad madura

Ir a la universidad por primera vez es difícil para todos los estudiantes, pero si has estado trabajando durante algunos años o tienes hijos (o ambas cosas), puede ser francamente aterrador. Afortunadamente, hay maneras de ayudar a aliviar ir a la universidad por primera vez y el estrés de saltar de nuevo al estudio formal.

Elige un programa flexible

Cuando estés investigando en dónde quieres estudiar, considera los horarios y el tiempo que necesitas dedicarle. Puedes incluso elegir un curso totalmente en línea o a distancia, lo que te permite estudiar lo que quieras, cómo quieras y cuando quieras, desde la comodidad de tu casa (o cualquier otro lugar). Las universidades online son muy populares entre los estudiantes que necesitan flexibilidad para poder cumplir otros compromisos.

Organízate

Si — como muchos estudiantes de edad madura — tienes compromisos adicionales, además de tus estudios, es especialmente importante organizarse antes de que comience el semestre para que estés listo para el primer día.

Establece expectativas realistas

¿Qué pasa si, a pesar de tus esfuerzos, tienes malas calificaciones? Algunos estudiantes de edad madura sufren de una falta de confianza y se sienten fuera del mundo del estudio, mientras que otros están tranquilos por el hecho de que son “más viejos y más sabios” (o que ya tienen experiencia en la industria) y esperan siempre notas altas. Es importante encontrar un término medio y establecer objetivos realistas cuando comiences tus estudios.

Aprovecha los servicios de apoyo

Volver a estudiar puede ser estresante, especialmente si no se ha estudiado en un largo tiempo. Es posible que trates con conceptos desconocidos o trates de estudiar mientras experimentas problemas con la familia o el trabajo. Por suerte, las instituciones ofrecen una gama de servicios de apoyo, ya sea asesoramiento o tutorías para agarrar el ritmo.

Busca apoyo de los que te rodean

Una de las realidades de volver a estudiar es que puede causar cierta fricción entre tú y tu familia — especialmente si tienes que poner algunas actividades en espera. Para ayudar a contrarrestar algunos de estos problemas, asegúrate de que todos estén al tanto de cómo pueden contar contigo y de que necesitas todo su apoyo.